24 de agosto
En Europa, la presencia de artistas en el trabajo radiofónico siempre ha resultado muy importante, de ahí la evolución de lenguajes vinculados de forma estrecha con la expresión artística, a diferencia de lo sucedido en México a lo largo de los años.
En el viejo continente, cuenta la investigadora Lidia Camacho, el medio de comunicación surgió como servicio público, donde la experimentación de los lenguajes artísticos y radiofónicos se convirtió en una obligación, mientras que “en México, quizá por la cercanía con Estados Unidos, se determinó una radiodifusión más ligada a lo comercial.”
Son formas que han dialogado desde siempre, pero no precisamente en América Latina. Casi desde la aparición de la radio, sus hacedores han buscado diferentes lenguajes para expresarse artísticamente, mediante el aprovechamiento de las distintas herramientas vinculadas con la radio, mas en países como el nuestro no se han aprovechado estas manifestaciones, agrupadas bajo el término de radioarte.
En lo anterior encuentra una de las razones que determinaron el nacimiento del libro El radioarte. Un género sin fronteras (Trillas, 2007), en el que Lidia Camacho no sólo analiza las posibilidades estéticas y artísticas del medio radiofónico, también ofrece un amplio panorama acerca de su nacimiento y desarrollo: desde hace cuatro décadas en Europa hasta lo que se hace hoy día en el país.
Fuente El Milenio