Enviado por Adminon 22/5/2013 9:05:00 (954 Lecturas)
Cuando Eduardo del Río “Rius” descubrió un “folletito” sobre sexualidad que distribuye la SEP a muchachos de secundaria, primero se decepcionó tremendamente porque pensó: “con razón salen embarazadas las niñas, no se enteran de nada con esto” y luego de la decepción vino la calma, pensó en hacer un “manual de educación sexual”, muy a su estilo, en el que de manera audaz y divertida “enseñara” a los jóvenes y adolescentes a tener sexo y evitar embarazos no previstos y enfermedades venéreas.
Recuerda que ese folleto parecía una especie de instructivo para manejar un horno de microondas o una aspiradora, completamente técnico en el no se menciona una sola vez la palabra amor. “Se les olvida que el sexo tiene mucho de sentimiento, no es nada más la cosa física, es también la cosa del corazón y de la mente. Y además estamos tan acostumbrados a las seudo enseñanzas de la iglesia, que siempre nos ha hecho ver el sexo como algo sucio, algo pecaminoso, estamos acostumbrados a eso, le tenemos miedo al sexo, al desnudo, cuando alguien se le ocurre quitarse la ropa y correr en un estadio lo meten a la cárcel”.
De esa decepción y de ese interés por hablar abierta y libremente del sexo nació su nuevo libro El sexo de Rius (Planeta), que se ha convertido -si no le fallan las cuentas- en el título número 116 de su larguísima bibliografía donde lo mismo está la política, la economía, la iglesia, México, los mexicanos, la televisión, el comunismo, Cuba y el sexo.
“No somos capaces de hablar en público o en una reunión familiar de cuestiones sexuales, siendo que el sexo es la vida, hay muchísimo que tenemos que superar y cambiar, y este libro es un modestísimo esfuerzo para ver si empiezan las cosas a cambiar”, señala a EL UNIVERSAL, el caricaturista nacido en 1934.
Su propuesta es amplia y diversa, lo mismo hace un repaso sobre el pecado original del que habla La Biblia, que da cuenta de manera muy ilustrativa de las zonas erógenas, el miedo al sexo en distintas culturas, el incesto, el amor homosexual, el miedo al desnudo, las enfermedades del amor, el sexo sin afecto y el machismo, y concluye su manual con la pregunta: ¿es necesario el sexo?
Arte con otras artes
Rius, autor de libros emblemáticos como Cuba para principiantes, Pequeño Rius ilustrado, Kama Nostra y El amor en los tiempos del SIDA, hace uso de obras de arte de artistas clásicos como Rembrandt, Spiegelman, Heinrich Kley, Franz von Bayros, Adolf Willette, Hokusai, Adolfo Magrini y Naranjo, entre otros.
“Llevo 60 años trabajando y estoy por cumplir 80, cualquier tema lo trato a mi manera. Siempre he tratado de hacer libros muy accesibles para la gente, tanto en precio como en tamaño y al alcance para que no se asusten; a la gente ya le gustó está forma de enterarse de cosas. A lo mejor es el último libro que hago, ya estoy medio cansado”, señala el monero.
“Rius” es un muchacho jovial, de sonrisa veloz y franca, su humor está a flor de piel tanto que a la pregunta ¿cómo anda? dice: “ratitos a pie y ratitos andando”; es un romántico: “Si hay sexo tiene que haber amor”.
Ya no le interesa la política, dice que hasta le da asco ocuparse de los políticos porque no se lo merecen, ha platicado al respecto con Naranjo “para qué te ocupas de ellos, lo que quieren es tener una caricatura de Naranjo, se sienten orgullosos”. Por eso habló de sexo, para alejarse.
“Ya estoy un poco cansado, ya tengo casi 80 años, llevo 60 años gtrabajando, los ojos ya me fallan, ya no puedo dibujar como antes, me canso luego luego. Siempre digo que es el último libro pero llega un tema que me apasiona y ahí estoy, otra vez”.
Enviado por Adminon 21/5/2013 9:08:00 (1260 Lecturas)
Mario Vargas Llosa recibió hoy el título de "doctor honoris causa" de la Universidad "Babes-Bolyai" de Cluj, en Rumanía, ante la que dijo que "la literatura tiene el papel de dar sentido al mundo y de enriquecer la vida" .
"Se trata de un reconocimiento que implica una obligación en el futuro de trabajo intelectual y cívico" , señaló el autor en su discurso, citado por la agencia de noticias Medifax.
"Siempre escribiré, no puedo parar de escribir. Es un honor para mí recibir este título por parte de una universidad prestigiosa" , indicó el premio nobel.
El decano de la Facultad de Letras de la Universidad, Corin Braga, subrayó que "las mentiras verdaderas de Vargas Llosa están inspiradas del realismo mágico, de la novela caballeresca, de la literatura de los aventureros que hablan del paraíso terrestre, del folclore amazónico y la antigua literatura española" .
El autor de "La tía Julia y el escribidor" asistió anoche en el Teatro Nacional de Cluj a la primera puesta escena en rumano de su obra "Las mil y una noches" , una adaptación de la célebre recopilación de cuentos árabes.
La visita de Vargas Llosa a Rumanía termina mañana con una charla abierta en Cluj con el filósofo y escritor rumano Gabriel Liiceanu, denominada "¿Podríamos vivir sin evadirnos con la ficción?".
Enviado por Adminon 9/1/2012 9:08:00 (1215 Lecturas)
La biblioteca del Instituto Nacional de Migración de México se precia de tener un acervo de 8 mil títulos sobre migración; de esos, sólo mil 103 responden, en la búsqueda, al tema “mexicanos en Estados Unidos”, casi todos los demás son análisis y estudios académicos sobre discriminación, preservación de la identidad, significados socioculturales, perfiles socio-demográficos o remesas. Pero son muy pocos los trabajos que lo abordan como fenómeno de la violencia.
Aunque fue a finales de los años 90 del siglo pasado cuando la migración comenzó a ser objeto de estudio para la academia y esporádicamente para medios periodísticos, es hasta mediados de la década pasada y con mayor fuerza a partir de 2008, cuando los migrantes se volvieron tema central del periodismo de investigación, y en los últimos dos años han saltado de las páginas de la prensa y a los libros.
Las investigaciones sobre migrantes que cruzan México todavía no es un fenómeno editorial -asunto que para algunos sería bueno y para otros representaría un riesgo, pues se puede trivializar y volverse un tema común y sin impacto-, pero en los últimos dos años ha sido mayormente documentado en crónicas, libros, registros en texto e imagen y altares virtuales de las víctimas, pero aún no tiene la dimensión que ha alcanzado el tema del narco ni muchos menos las ventas.
Se trata de libros que dan cuenta del camino hacia Estados Unidos pero casi siempre visto a través de las historias de niños, hombres y mujeres, de activistas y organizaciones no lucrativas que trabajan a favor del migrante; libros que aún no alcanzan al gran público.
John Gibler, periodista independiente que vive en México desde 2006 y quien es autor de los libros Morir en México y 20 poemas para ser leídos en una balacera, dice que la migración se puso de moda tanto en español, aquí en México, como en inglés, en Estados Unidos, entre 2006 y 2008.
“La moda se fue lentamente hacía libros del narco. Ahora hay libros del narco por donde quieras. Algunos son excelentes, otros son trabajos hechos por sacar algo rápido aprovechando el interés (o tal vez el morbo). Hay de todo, quienes escriben con un afán de denunciar injusticias, y quienes escriben por sacar un título sobre un tema ‘caliente’, pero es relativamente fácil distinguir los trabajos hechos con rigor. Creo que la moda pegó más en los Estados Unidos, ahí salieron muchos libros en los primeros años de los 2000, luego desaparecieron”, señala John Gibler.
Alma Guillermoprieto, la periodista mexicana que ha cubierto distintas guerras civiles y tiene más de una docena de libros, asegura que “sería una gran cosa que el tema de la migración vía México hacia Estados Unidos se volviera comercial. Esto significaría que hay un público amplio capaz de interesarse por los migrantes y pensar sostenidamente en ellos. Todo indica que no es así”.
La autora de Al píe de un volcán te escribo y Desde el país de nunca jamás dice que no sabe de un solo libro sobre migración que haya sido best-seller. “Que un libro extraor- dinario, como Los migrantes que no importan, del valientísimo reportero salvadoreño Oscar Martínez, esté agotado no quiere decir que haya vendido gran cosa. Más bien indica que un puñado de personas que nos interesamos por el tema supimos que era imprescindible comprar un ejemplar de lo que habrá sido una muy limitada edición”.
Letras para visibilizar
El Instituto Nacional de Migración detiene anualmente, según cifras oficiales, un promedio de 250 mil centroamericanos en su camino hacia Estados Unidos -se sabe que ingresan a territorio mexicano 400 mil personas en promedio-, estos hombres y mujeres protagonizan, sin quererlo, varios de los libros sobre el tema.
Son el objetivo central del proyecto “En el camino”, un cuaderno de viaje sobre la migración centroamericana que ha generado libros como En el camino con material fotográfico de Edu Ponces, Eduardo Soteras y Tony Anuard; una gran cantidad de crónicas en el diario digital salvadoreño El Faro; y el libro Los migrantes que no importan, del periodista salvadoreño Óscar Martínez. En México hay proyectos como Periodistas de a pie, la red de periodistas sociales que tiene a la migración como uno de sus ejes principales del que da cuenta en el libro Entre las cenizas. Historias de vida en tiempos de muerte, que reúne 10 historias de hombres y mujeres que se organizaron para hacerle frente a la violencia. Ahí está también el altar virtual 72migrantes, en el que 72 periodistas y escritores conmemoraron la vida de los 72 migrantes asesinados en San Fernando, Tamaulipas, en 2010.
Alberto Nájar, productor para México y Centroamérica de la BBC, dice que la migración se ha abordado en buena cantidad justamente porque es atractivo y entonces mucha gente se pone a escribir, algo que le parece bien porque se habla del tema; el riesgo, dice, es que no se cuente bien ni se proponga una reflexión. “Puede resultar contraproducente, casi todos los libros y documentales lo han abordado desde ‘La Bestia’, pero casi todos se han quedo allí, en denunciar el horror o en contar las historias de gente como Las Patronas, el padre Solalinde o el Padre Pantoja, hay muy pocos textos que lleven a la reflexión”.
Nájar, quien es uno de los 10 autores que colaboraron en el libro Entre las cenizas -junto a otros periodistas como Thelma Gómez, Marcela Turati, John Gibler, Daniela Rea y Daniela Pastrana, y fotógrafos como Jorge Serratos, fotorreportero de EL UNIVERSAL-, afirma que el riesgo, tal como ocurrió con el narco, es que vacunes al lector contra la migración, hacerlo insensible y llevarlo a la indiferencia.
“Le repites tanto el tema que la gente se acostumbra y pierde la capacidad de asombro, que acepten cualquier tropelía como algo normal, que es lo que ocurrió en estos últimos seis años de muerte; lo incorporamos como parte de nuestra vida cotidiana y al momento en que lo incorporas como algo que existe lo asumes como normal, dejas de cuestionarte y de hacer algo”, afirma Alberto Nájar.
El periodista asegura que los migrantes son un negocio criminal para las redes de tráfico de personas y también para muchos vecinos cercanos al tren que repudian a los migrantes pero se aprovechan de ellos: les cobran 200 por dejarlos bañarse, 30 pesos por entrar al baño o un refresco que cuesta 10 pesos se los venden a 30. “Puede convertirse en un negocio para organizaciones que no tienen nada que ver con el tema, pero como existe financiamiento internacional, presentan proyectos para obtener recursos”.
Hasta el momento, los libros sobre migrantes son vehículos de denuncia, visibilizan a las víctimas y en algunos casos destinan las ganancias a organizaciones que trabajan a favor del migrante, como fue el caso del libro 72 migrantes. Guillermoprieto concluye: “Sé que se agotó la primera edición, modesta. Dejó incluso una pequeña ganancia que, según el contrato, se destinó al albergue En el camino, que administra Alejandro Solalinde”. Pero en realidad aún son libros con cortas tiradas y ventas muy modestas.
Enviado por Adminon 15/10/2007 10:00:00 (463 Lecturas)
15 de octubre
Sería la transparencia de un mediodía, el regocijo de contar con otro libro o la satisfacción de encontrarse entre amigos, pero la expresión sincera del escritor José de la Colina (Santander, 1934) se escuchó ayer triplemente espontánea. Durante la presentación de Portarrelatos (Ficticia/UNAM), el autor se mostró partidario de “las otras posibilidades” de nuestra historia y literatura, punto de partida del nuevo título.
Y con ello de la condición del cuentista y el cuento, “verdadero sentido de la vida”, y de su “pecaminoso desconcierto ante el mundo y la vida”. Algo si se quiere contradictorio, pero que De la Colina confesó a los asistentes a la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, quienes escucharon además ejemplos de las otras posibilidades de Kafka, Shakespeare, Cervantes, Carroll, Revueltas y Lautreamont, en autoría del también “enterrado” crítico cinematográfico.
Portarrelatos fue sujeto de esa especie de ritual de todo nuevo título: su presentación y comentarios, a cargo de Ignacio Trejo Fuentes y Javier García-Galiano.
Jairo Calixto Albarrán presento su libro Episodios naconales. Realidades insólitas de política cero (Ed. Planeta).
¡Quien no se acerque al foro será condenado a padecer siete años sin orgasmo!”. La advertencia llegó hasta la Catedral Metropolitana cuyos temerosos y asiduos visitantes no dudaron en desviar por algunos minutos su camino para atender el llamado que hiciera Jairo Calixto Albarrán a la presentación de su libro Episodios nacionales. Realidades insólitas de política cero (Ed. Planeta).
Enviado por Adminon 11/10/2007 11:44:31 (385 Lecturas)
11 de octubre
En estos tiempos modernos, los lectores de poesía, si bien no son abundantes, sí son fieles. Y hay que recalcarlo: “son lectores, no son público de poesía, ésa es la gran diferencia con respecto a los bestsellers”, afirma el poeta argentino Juan Gelman (Buenos Aires, 1930). El autor de Debí decir te amo (1997) participará hoy en una sesión más del festival Poesía en Voz Alta.07, que desde hace un par de semanas se realiza en la Casa del Lago del Bosque de Chapultepec. Estará acompañado por la música de bandoneón de César Stroscio, con quien ha realizado varios recitales en el transcurso de una larga y entrañable amistad.
En entrevista con Gelman afirma que la poesía está en medio de un “clima intervenido por cosas que se suman a todas las dificultades” de nuestra época. No obstante, destaca que este género literario despierta gran interés en las nuevas generaciones: “en distintos recitales he visto la asistencia de muchos jóvenes, como si ocurriera que esta sociedad no les diera respuesta a muchas de sus inquietudes y sus necesidades, empezando por los partidos políticos, las instituciones y, en muchos casos, la familia.
Gelman presentará poemas de su libro más reciente, Mundar, en el que se conjugan los seres amados, los vivos y los muertos, los rivales, la naturaleza y la memoria, los rituales del exilio e, infaltablemente, Buenos Aires.
La cita es en la explanada de la Casa del Lago Juan José Arreola, primera sección del bosque de Chapultepec.
Enviado por Adminon 9/10/2007 12:32:48 (408 Lecturas)
9 de octubre
Con 10 años en el mundo de las letras, la escritora española Marta Rivera de la Cruz, aseguró hoy aquí que la literatura mexicana goza de "excelente salud" y se encuentra entre los géneros de mayor gusto en Latinoamérica, dada la calidad de sus autores. En entrevista, Rivera, quien este martes presentará en el Centro Cultural España su libro "En Tiempo de Prodigios", aseguró que escritores mexicanos como Elena Poniatowska, Carlos Monsiváis, Jorge Volpi, Carlos Fuentes e Ignacio Padilla, entre otros, siguen escribiendo y lo hacen con buen éxito.
"Es reflejo de que la literatura mexicana se encuentra en excelente estado de salud, pese a lo que se diga de que México no es un país de lectores", dijo la polígrafa de 37 años. Para dicha autora, quien con su publicación fue finalista del Premio Planeta 2006, indicó que dicho éxito se debe a que los escritores mexicanos "no se han anclado en un modelo, siguen innovando y eso es importante, pues el público y la crítica lo agradecen".
Cuenta que su pasión por la escritura nació desde temprana edad, "cuando escribía cuentos para después leérselos a mis hermanos. "Tenía mucha imaginación, me gustaba mucho inventar historias y creo que todo nació de ahí", adujo.
"En Tiempo de Prodigios" cuenta la amistad que surge entre la protagonista, Cecilia, y Silvio, el abuelo de su amiga del alma, un hombre que guarda celosamente el misterio de una vida de leyenda que nunca ha querido compartir con nadie. A través de una caja con fotografías, Silvio va dando a conocer a Cecilia su fascinante historia junto a Zachary West, un extravagante norteamericano, cuya llegada a Ribanova cambió el destino de quienes le trataron.
Enviado por Adminon 2/10/2007 11:33:04 (444 Lecturas)
2 de octubre
Ignacio Solares siempre ha dicho que la única patria que reconoce es su infancia, “de ahí he sacado todo lo que soy y he escrito; mis obsesiones, mis virtudes, mis defectos”. Se siente muy cómodo en el ejercicio literario porque lo asume como un juego: “Vuelvo a ser el niño que se escondía para jugar solo”.
Su vida no es de frustraciones; aunque estuvo a punto de ingresar al seminario para ser sacerdote, cambió a tiempo de rumbo y se hizo escritor. Tampoco está llena de desasosiego. Aunque su padre fue alcohólico y padecía alucinaciones, le compartió dos de sus pasiones: la literatura y la fiesta taurina.
Sonríe fácil, sus ojos pequeños pero vivarachos hurgan en el tiempo, reviven momentos de su infancia en Ciudad Juárez, su educación con jesuitas, los años dedicados a la literatura que han generado cuentos, novelas y obras de teatro. En su libro más reciente: La instrucción y otros cuentos, el relato que le da título, es el que contiene más de él que en ninguna de sus obras: “Tiene todo lo que he querido ser, decir, hacer”.
Es padre de tres hijos y abuelo de un nieto de 10 meses al que disfruta tal vez como no disfrutó a sus hijos, dos ya tienen su vida aparte y la más joven, Maty, estudia psicología y para ella escribió Cartas a una joven psicóloga.
Cuando escribe retorna a su patria: la infancia. “Comencé a leer libros muy chico, creo que mi gran pasión ha sido la lectura más que la escritura, soy más lector obsesivo que escritor obsesivo, eso no puedo dejar de hacerlo y como padezco un insomnio crónico desde mi adolescencia, lo que me ha curado o al menos distraído es la lectura”.
Enviado por Adminon 28/8/2007 11:13:44 (450 Lecturas)
28 de agosto
En los recreos de su infancia Martín Solares debía enfrentar la inquietud de las psicólogas de su escuela, quienes lo interrogaban acerca de por qué no jugaba en los descansos en lugar de pasarse el tiempo leyendo libros.
Solares (Tamaulipas, 1970) se ha movido en la literatura toda la vida, aun cuando le costó encontrar libros en su estado natal. Autor de la novela Los minutos negros, es además editor e investigador.
Desde niño, Martín Solares tuvo que vencer la timidez, que durante sus primeros años alcanzaba niveles extremos y lo hacía tartamudear, traba que fue venciendo al salir de la secundaria, y sólo le quedó la timidez, de la que se ha ido liberando con el tiempo.
En 2006, luego de 14 años de trabajo, de varias versiones y pláticas con policías judiciales y municipales de Tamaulipas, Solares escribió su primera novela, Los minutos negros, en la que dibuja un espejo tenebroso sobre la corrupción.
Aunque se consideraba pésimo cuentista, en 1998 obtuvo el Premio Nacional de Cuento Efraín Huerta. Concluir su novela y el que ésta fuera finalista del Premio Rómulo Gallegos es uno de los más grandes placeres de su vida y sólo pudo lograrlo tras dedicarse en cuerpo y alma a contar la historia y marcar kilómetros de por medio. En 2000 se fue a vivir a París, donde está a punto de terminar su doctorado en Literatura, pero tuvo que alejarse de amigos y familia.
Enviado por Adminon 27/8/2007 10:07:00 (413 Lecturas)
27 de agosto
Miguel Morey, Pequeñas doctrinas de la soledad, Sexto Piso, México, 2007, 459 pp.
Escribir y leer son actos de soledad. Sabido es el comentario del escritor acerca de la “angustia ante la página en blanco”. No tanto la experiencia del lector de cara al hecho, ya que cada quien abre un libro por un interés específico, si bien éste se materialice también en el retraimiento.
José Martí —desventurado rey mago que pronto cayó en la más negra muerte, lo describió Darío— decía leer como fiera enjaulada: temblando y vibrando. “Como cuerdas heridas, los anchos ojos en sus letras clavo, vuelvo a mi libro, y ruge y duerme el alma atormentada, como en cuerpo de mármol encerrada”.
Por tales regiones camina el libro de ensayos del catalán Miguel Morey (1950), Pequeñas doctrinas de la soledad, con la particularidad abrazadora de indagar escritura y lectura a partir de la experiencia del conocimiento (Descartes), la filosofía (Nietzsche) y su preferencias más particulares (Artaud, Bataille, Beckett, Benjamin, Burroughs, Lowry, Michaux y más), a su vez definitorios en el entendimiento cabal de las prácticas.
Fechados en distinto tiempo, pero enlazados por la concepción unívoca del autor, los textos subrayan una serie de afirmaciones quizás ignoradas, quizás olvidadas. Sobresalen la ubicación histórica de la generalización de la lectura en esto que llamamos civilización y el nacimiento de la literatura en su sentido moderno.
Enviado por Adminon 24/8/2007 14:10:31 (436 Lecturas)
24 de agosto
Los escritores mexicanos Jorge Volpi, Guadalupe Nettel, Fabrizio Mejía Madrid, Álvaro Enrigue, y el peruano, Santiago Roncagliolo, están entre los aspirantes a integrar a los "39 escritores menores de 39" representativos de la literatura latinoamericana.
En el marco del festival Bogotá 39, autores latinoamericanos participarán en charlas en donde se analiza el rumbo de la literatura latinoamericana actual, informa la página del festival.
Bogotá Capital Mundial del Libro 2007 se une al Hay Festival para reunir a los 39 narradores latinoamericanos menores de 39 años, más importantes del momento.
Los lectores, las editoriales, los agentes literarios y los escritores postularán a sus escritores candidatos menores de 39 años.
Los "39 escritores menores de 39" serán escogidos por un jurado integrado por los novelistas colombianos: Piedad Bonnett, Héctor Abad Faciolince y Óscar Collazos.